LOS VIAJEROS DEL TIEMPO DEL SIGLO 8

El humano claramente sobrevivió a guerras y eventos cósmicos en su etapa de prueba y esta es la historia del descubrimiento de una cápsula del tiempo almacenada en el interior de una pared del cañón flecha durante más de un milenio, los viajeros se hacen llamar los hacedores de alas y dejaron 23 cámaras con artefactos que consisten en pinturas, poesía, música, filosofía y enigmáticas tecnologías varias y lo que parece ser un disco semejante a cuarzo, plano y de 20 cms de diámetro y que la organización más poderosa de la tierra no puede descifrar o activar.

El sitio fue registrado completamente por la Organización para el contacto de inteligencia avanzada, un departamento secreto de la NSA en 1973,  pero sólo dio lugar a unos pocos hallazgos adicionales y ninguno de ellos fueron designados como tecnologías o pruebas de una presencia extraterrestre.

Otros signos pictográficos fueron encontrados, pero la decodificación de ellos era un proceso difícil, se llamaron a expertos para ayudar, pero no fue posible llegar a un consenso en cuanto a lo que decían los pictogramas. 

Veintiún años después, en 1994, una serie de desprendimientos de rocas abrió otra sección del sitio, el cañón esta en una sección naturalmente oscura de tierra del parque en el Estado de Nuevo México, tras su descubrimiento en 1972, oficialmente fueron clasificados fuera de los límites para excursionistas y campistas, y debía ser dejado en su estado natural.

Fue estructurado un reporte por el equipo de investigación, que una cultura extraterrestre estableció una colonia en la tierra en el siglo 7-8 y se aisló a sí misma dentro del cañón Flecha, trajeron con ellos una misión muy precisa de dejar atrás una masiva "cápsula del tiempo" que demostraría ser descubierta a finales del siglo 20.

Las 23 cámaras separadas parecían estar unidas entre sí para formar algún mensaje específico o una misión con propósito,  en la cámara 23 y la final, ahí se recuperó el pequeño disco y otros artefactos tecnológicos que contienen información digital que podría ser la clave para descifrar los artefactos.

Los científicos analizaron el disco, pero no pudieron encontrar la manera de acceder a su contenido. 

A finales del verano de 1996, uno de los científicos (un experto en lingüística) tuvo la visión de cómo desbloquear el disco óptico, reduciendo los símbolos de las pinturas de la pared a su facsímil más cercano encontrado en un antiguo texto sumerio.

Mientras la lengua sumeria se ha extinguido, es lo suficientemente comprensible para este científico, que fue capaz de decodificar los símbolos de las pinturas y colocando las 23 palabras en el mismo orden que las cámaras, fue capaz de desbloquear por fin el disco. 

La conexión entre la lengua sumeria y la cápsula del tiempo fue el avance que el equipo de OCIA había estado esperando, un sistema simple de 23 palabras.

Y dio pie a desencriptar y obtener 6,000 páginas que indicaban que los hacedores de alas eran y representaban una versión futura de la humanidad que vivía unos 750 años en el futuro, afirmaron ser portadores de cultura o los que traen las semillas del arte, la ciencia y la filosofía a la humanidad. 

Habían dejado atrás un total de siete cápsulas del tiempo en varias partes del mundo, para ser descubiertas según un plan bien orquestado.

Su aparente objetivo era ayudar a las próximas generaciones de seres humanos diferentes a desarrollar una cultura global, un sistema unificado de filosofía, la ciencia y el arte. 

A principios de 1997, el científico de OCIA que había descubierto originalmente el código de acceso del disco se volvió extrañamente preocupado e interesado en la misión de los hacedores de alas, estaba convencido de que la OCIA nunca compartiría el descubrimiento con el público y estaba seguro de que era muy importante no retenerlo.

También afirmó que estaba en comunicación con los viajeros y que estaban observando el progreso de la humanidad y que, en el momento oportuno, pondrían las cápsulas del tiempo restantes y su contenido a disposición del público.

Esta afirmación preocupó a la OCIA y en particular al director del proyecto, que eventualmente recomendó un permiso de ausencia para el científico y fue despachado sumariamente del proyecto.

 El científico tenía miedo de que sus recuerdos pudieran ser alterados o destruidos por completo, por lo que desertó de la OCIA dejando copia de esto a una persona para darlo a conocer.

Poco después de su deserción, el científico desapareció.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LAS TECNOLOGÍAS ALIEN CONFISCADAS EN IRAK.

DESCENDIENTES GENÉTICOS DE ENKI ANUNAKI.

LA MUERTE DE MARTE. Y quienes viven ahi hoy.